Desde hace tiempo Diosdado popularizó aquel pasaje de la batalla de Pantano de Vargas cuando Bolívar ordenó cargar contra la infantería realista creyendo perdido el combate y el Coronel Rondón pasó a la historia cuando le dice al Libertador que no habían perdido porque "Rondón no ha peleado" cargando contra las tropas enemigas ganando para la causa una de las batallas más importantes de la gesta independentista.
Rondón terminó convirtiéndose en el símbolo del pueblo en esta larga confrontación que lleva casi 2 décadas en desarrollo.
La burguesía desde 1998 ha intentado por todos los medios que Rondón se rinda, que se repliegue en sí mismo, y como el general español Barreiro cree desde hace tiempo que nos van a ganar cuando todavía Rondón no ha peleado!
Los últimos 4 años los enemigos históricos de la Revolución Bolivariana han arreciado con toda su furia la guerra contra el pueblo en lo económico, en lo político, en lo psicológico, influido por todas las tesis de guerra de baja intensidad que colma archivos completos en las principales agencias de inteligencia las CIA, el MI5, el MOSSAD por sólo nombrar algunos de los aparatos del enemigo han aplicado en Venezuela los mil y un guiones para derrocar nuestro gobierno legítimo y con él el legado de nuestro Comandante Supremo Hugo Chávez.
Hace muy pocas horas el Presidente Obrero Nicolás Maduro denunció ante el país y el mundo que se está gestando unos nuevas conspiración contra la Patria que busca desde dentro implotar el proceso llevando al país por el sendero de la traición arriando las banderas de Chávez y como él mismo lo dijo convertir nuestro legado bolivariano y chavista en un sainete reformista en manos de estos peluches que están buscando el momento para brincar la talanquera y dar, según ellos, el zarpazo final a la Revolución. Una especie de arroz con pollo sin pollo, donde puedan coexistir los factores "moderados" de la derecha con sectores "razonables" del chavismo y empujar al país a la restauración neoliberal por la que tanto apuesta el imperio y que ha cobrado a países como Argentina, Brasil, Honduras y Paraguay.
La corrupción, el oportunismo, la tecnoburocracia como el comején en la madera roe finamente las bases para generar el desgaste necesario hasta que el edificio se derrumbe sobre nuestras cabezas. Una pequeñaburguesia en el poder que habla de socialismo pero no lo cree, habla de bolivarianismo pero actúan peor que Santander y Páez juntos, que habla de Chávez y hasta se enjuga una lágrima en su nombre pero que jamás entendió al Comandante y su decisión de dejar a un obrero al frente de la República por lo que actúa con el menosprecio propio de su clase y sueña con las mieles de su privilegiada posición.
Rondón no ha peleado sigue siendo la conseja. Expectante ve el desarrollo de esta batalla, silencioso, estoico intuyendo el peligro de esa derecha intentando llegar al poder y esa casta maldita que actúa igual o peor que ellos y que sigue enquistada entre nosotros.
Los aliados del proceso aún se debaten entre que no creen en Nicolás como líder de esta masa abigarrada que lucha, sueña y ama y que, contra todo pronóstico, ha sostenido sobre sus hombros el proceso impidiendo que enemigos de dentro y dé afuera cumplan con su macabro plan golpista y sus propios planes individuales, unos más radicales que el otro, sub fuerza de masas que los respalde, casi como un din en si mismo, Eso por no hablar de un PSUV que nunca ha entendido el rol histórico que le asignó Chávez como epicentro de la unidad revolucionaria y no como el monstruo electoral que es actualmente con ribetes de clientelismo tan propios de la IV República.
Sin embargo aún con el panorama gris que muchos augures de la muerte pregonan, con Nicolás al frente hemos superado con terco empeño las mil y una emboscadas puestas por el enemigo.
Pero es hora que el pueblo se levante y como Rondón agarre sus 14 llaneros y salga al ruedo a vencer al enemigo.
Como bien dijo Nicolás nadie gana una guerra actuando a la defensiva es el tiempo cuando las fuerzas del enemigo están agotadas que convirtamos la contraofensiva en unos fulminante campaña para demoler el estado burgués y avanzar en la edificación de la sociedad socialista. Lo que hoy estamos viviendo es el fin de una era. El fin de un estado que está agotado y que amenaza con arrastramos en su caída.
Hay que denunciar al corrupto, al infiltrado, al que indolente desampara al pueblo. Pero más allá de la denuncia es el momento de movilizarnos en ofensiva para desenmascarar a los traidores y oportunistas infiltrados.
Superar la cultura rentista y lado taras clientelares que persisten. Construir desde la Clase Obrera la nueva estructura de producción. Partiendo de salir del esquema gerencial tecnoburocrático para ir a un modelo de dirección colectiva que garantice definitivamente la producción, seguimiento y control en cada empresa.
Comvertir nuestro sindicalismo rentista economicista en un poderoso ejército popular que, como vanguardia de la sociedad, imponga el socialismo y será capaz de producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades del pueblo.
Para ello es perentorio cambiar radicalmente las relaciones de producción capitalistas que son el pan nuestro de cada día.
No basta quejarnos de que la vaina está jodida vamos a organizarnos para enfrentarlos en el terreno que sea.
Hoy más que nunca superemos nuestros miedos y dudas y A LA CARGA CARAJO QUE SIN TIEMPOS DE OFENSIVA Y DE VICTORIAS. Que se abra el debate que os después es tarde.
Jacobo Torres de León. Combatiente