martes, 21 de marzo de 2017

*DECLARACIÓN DE LA AZULITA – MÉRIDA 2017 ENCUENTRO DE LA MONTAÑA*

MARZO DE 2017

Hace más de 80 años, un fantasma, comenzó a recorrer conciencias y  corazones venezolanos, despertando, desde el liderazgo de hombres nobles y leales, la necesidad de consagrarse a una lucha que permitiera la liberación de los pueblos y el progreso de las sociedades desde la búsqueda infinita de la felicidad colectiva y el bienestar común. Esta lucha que simbolizó el mayor acto de entrega y compromiso a una causa que ponía en riesgo aún la propia vida, se convirtió en un referente histórico necesario y en la génesis misma de lo que hoy en día sigue siendo nuestra convicción y nuestra razón de seguir trabajando en la construcción de una Patria digna.  
Hoy, 19 de Marzo de 2017, culminamos el Encuentro Nacional de Combatientes guerrilleros de los años 60 y 70, Azulita – Mérida 2017, erigiendo un encuentro mágico que permitió reunir a hombres y mujeres que empuñaron en sus manos las armas por la liberación nacional y el socialismo, compañeros y compañeras que llegaron desde tierras lejanas para darse cita en este lugar y para convertir a La Azulita en el epicentro de los movimientos revolucionarios por tres días. Este encuentro, constituyó además, un reconocimiento a la heroicidad, un homenaje a  esos compañeros que sellaron con sangre, una gesta emancipadora que hoy se convierte en esa llama inquieta del movimiento guerrillero y que se presenta desde diferentes rostros e historias para seguir avanzando en un propósito libertario. 
Diversas organizaciones y movimientos se han agrupado en torno a la defensa de un ideal que nació con la espada libertaria de Bolívar, se fortificó con el pensamiento de Ezequiel Zamora, el general del pueblo soberano en la lucha por tierras y hombres libres, se hizo carne con la insurgencia de campesinos, estudiantes, hombres y mujeres que con un infinito amor por su patria y con fusil en mano, decidieron hacer frente a un patrón emanado de las desgracias que se hicieron presentes con el puntofijismo; un ideal, que se hizo fuerte gracias al trabajo histórico y universal de nuestro eterno comandante Hugo Chávez Frías y que hoy se fortifica con la conciencia de un pueblo dispuesto a defender su legado y con el firme compromiso de tomar en sus manos el testigo para continuar la lucha. 
Este encuentro permitió además, rememorar 54 años de la lucha de un grupo de soñadores, de héroes de gestas, amantes de la utopía libertaria de la América Soberana, socialista y bolivariana, que a pesar de las condiciones tan adversas que les ofrecía su propio terruño, decidieron realizar la hazaña de plantar por primera vez las banderas de la dignidad revolucionaria, alentando sueños y evocando recuerdos que quedaron grabados como tinta indeleble en La montaña de La Osa, La Piedra del Guerrillero, entre otros lugares que guardan con celo, como en un gran baúl de añoranzas, las vivencias, anécdotas e historias que le dieron vida a ese gran sueño. 
Esa larga lucha que se inició en los años 60, en la cual estuvimos aparentemente derrotados políticamente, más no así militarmente, debe ser divulgada a la juventud de ahora y debe convertirse en nuestra principal inquietud: el hacer conocer esa historia necesaria. Comencemos a visibilizar aquellos rostros sin nombre que fueron parte del holocausto criminal que se engendró en el seno de un neoliberalismo salvaje. Fortalezcamos este frente de combatientes que no es más que la unificación de todos los colectivos posibles, de todas las fuerzas revolucionarias al servicio de la defensa de la soberanía de nuestra Patria; a pesar de las imperfecciones, queremos seguir aglutinando a nuestros colectivos y seguir poniendo nuestras vidas a la orden de la revolución y del socialismo. 
Pensamos que se trata de hacer conciencia revolucionaria, conciencia de clases, y como esta transformación es netamente cultural, se trata de derrumbar las estructuras que siguen enmarañando nuestra idiosincrasia y todo eso que nos define como pueblo. Es ineludible el acoso imperial del que quieren hacernos presa, estamos amenazados porque somos la luz libertaria de los pueblos de América y del mundo, una antorcha encendida alumbrando el sueño inmaterializado de la libertad plena. Estamos sumergidos en una guerra atípica, donde el teatro de operaciones está dirigido por mentes perversas, por académicos de distintas disciplinas que quieren crear zozobras, angustias para que el pueblo flaquee, pero nuestro pueblo como un cuero seco, ha sabido resistir con valor y dignidad, por eso es nuestra gran responsabilidad seguir alentando la esperanza.  
Es necesario reivindicar nuestras luchas, hemos obtenido victorias que no se notan. Hay un plano internacional que hemos  venido ganando y que cada vez más nos permite afianzar este camino avanzando en primera fila; pero en el plano interno nos sigue abrumando la falta de respuestas, la corrupción enquistada, la pequeña burguesía alojada en el seno de las estructuras de poder. Nos encontramos ante una verdadera crisis histórica, donde tal como lo expresa Gramsci "hay algo que está muriendo pero no termina de morir y al mismo tiempo hay algo que está naciendo pero tampoco termina de nacer".  Debemos hacernos conscientes y hacer conscientes, a nuestros hermanos y hermanas, del enemigo letal al que nos enfrentamos en esta guerra de cuarta generación.  
 Generemos los mecanismos que nos permitan producir todo lo que necesitamos: producir la comida que nos comemos, producir con ciencia y tecnología, producir conocimiento, en resumidas cuentas, producir dignidad, una nueva definición estructural, donde el pueblo desarrolle iniciativas y realice el ejercicio soberano del mandato político: la comunidad al mando de la política, asumiendo poderes de Estado. Tenemos un gran potencial que deviene de las grandes bondades que Dios, el universo y la vida nos han heredado, sin embargo, seguimos atados a una economía rentista que debe ser superada, de una vez por todas, por una cultura productiva como músculo firme de esta revolución. .   
Desde lo táctico y lo estratégico, debemos avanzar hacia la comprensión real de los métodos e instrumentos que caracterizan esta guerra sin cuartel. Que  nadie nos engañe, el imperio se vale de cualquier artimaña para lograr su cometido: querían atizar la candela con nuestros hermanos colombianos, buscando desarrollar en estas montañas andinas con el dispositivo siniestro de "la media luna venezolana", generando el fraccionamiento  territorial y político a través de un proceso de secesión y de la intensificación de la llama para que se suscitara una guerra con Colombia y hacernos desviar del verdadero sentido bélico de esta guerra económica; pero que nadie se equivoque, que nadie nos subestime,  por nuestras venas corre sangre de guerreros y defenderemos desde los más profundo de nuestro ser, desde nuestras entrañas cada metro, cada centímetro de esa patria que nos abriga y que hoy necesita de nuestra determinación. 
Sin embargo, seguimos frente a una amenaza latente, no hay nada que no esté determinado, de una u otra forma, por la renta petrolera. Avancemos hacia la consolidación de una cultura productiva, volvamos a la proliferación del conuco como medio de producción y subsistencia familiar, instalemos de una vez por todas, un sistema de intercambio que vaya dejando en un segundo plano el uso de los instrumentos financieros que nos hacen seguir coqueteando con el capitalismo, ejerzamos la soberanía desde la voluntad del pueblo, preparémonos desde una nueva doctrina militar, 
Pero preparémonos también  para la defensa integral de nuestra nación. Comencemos a fomentar cambios en las líneas de producción, aumentemos la cantidad de unidades de producción, que cada rincón se convierta en un espacio para la soberanía alimentaria. Desarrollemos mecanismos efectivos contra el contrabando, comencemos a actuar desde la inteligencia social revolucionaria y sigamos dinamizando a las comunidades para que asuman responsabilidades en la organización de sus propios planes de desarrollo, en la ejecución de sus presupuestos, en el desarrollo de mecanismos para que no les falte nada. La comunidad ejerciendo su autoridad desde el avance de alternativas para una economía socialista. La concreción de todo esto es la comunidad asumiendo el poder del Estado.   
"Aquí estamos los mejores guerrilleros del campo y la ciudad" como Frente Nacional de Combatientes Guerrilleros de los 60, 70 y por Siempre, adelantamos propuestas también desde lo organizativo, con el fin de generar  un encuentro nacional de mayor magnitud que nos permita determinar un saldo productivo nacional, por una rebelión económica, con planes estratégicos, con los niveles de respuestas que espera la clase obrera, sincerando además los niveles de producción y los métodos poco efectivos que se han utilizado. Todo nuestro territorio da para alimentar 500 millones de habitantes, no dejemos que la falta de comprensión del momento histórico nos declare como incompetentes, necesitamos superar estructuralmente la crisis desde el trabajo de todos. La tolerancia que ha tenido el pueblo, esa pasividad, esa comprensión del pueblo y el atrevimiento del pueblo productor, debe ser comprendido por los líderes y dirigentes de nuestro proceso revolucionario. 
Así mismo, se propone la articulación y complementariedad de este frente de lucha, con la UNIÓN NACIONAL DE LA CANTORÌA (UNCANTO) y con cualquier otro frente dispuesto a profundizar junto a nosotros en la formación del ser desde la conciencia social. De igual forma, la oficialización de este encuentro cada año, a fin de fortalecer este músculo no sólo a lo interno sino desde la socialización de las experiencias de nuestros hermanos a lo largo de todo el territorio latinoamericano y universal. Por otra parte, la reivindicación de los compañeros caídos en la lucha, no como un acto lisonjero, sino como un acto de dignificación y reconocimiento a la heroica labor que desarrollaron en un momento  histórico y que aún siguen poniendo sus fuerzas inmateriales al servicio de este sueño universal. 
El socialismo sigue siendo el camino, sigue siendo el sendero que han trazado generaciones tras generaciones, hoy nos vamos satisfechos de que nuestra lucha no fue en vano, toda la fuerza que se ha venido aglutinando a lo largo de todos estos años, a lo largo de todo el país, sumando esfuerzos a la estabilidad, profundización y defensa de la revolución bolivariana, esparciendo ese legado de unidad que nos dejó nuestro eterno comandante Hugo Chávez Frías, unidad entre revolucionarios, entre civiles y militares, hoy está más vivo que nunca y permite alcanzar el eslabón más alto que puede obtener la especie humana que es el ¡ser revolucionario!. 
¡Que nada, ni nadie detenga nuestra lucha!
CHÁVEZ VIVE Y VIVIRÁ POR SIEMPRE EN CADA CORAZÓN REVOLUCIONARIO DISPUESTO A AVANZAR HACIA EL HORIZONTE AL PASO QUE LA UTOPÍA LE PIDA AVANZAR.
¡GUERRILLEROS AYER, COMBATIENTES SIEMPRE!  ¡LUCHAR HASTA VENCER!   

FRENTE NACIONAL DE COMBATIENTES REVOLUCIONARIOS Y REVOLUCIONARIAS BOLÍVAR – CHÁVEZ – MAGOYA – FIDEL.